Apuesta por maderas más oscuras
Mezcla las maderas claras, naturales, típicas del estilo escandinavo con algunas piezas de mobiliario de madera más oscura (por ejemplo, madera de nogal). Incluye incluso algunos elementos en negro monocromático o gris antracita, latón en los metales o toques de cuero. Estarás creando un contraste de tonos más rico y sofisticado sin abandonar la sobriedad.

Añade algunos clásicos
Los muebles mid-century que se han recuperando con fuerza en las últimas temporadas, encajan a la perfección en los interiores Japandi. Su pureza de líneas, materiales nobles y atemporalidad contribuyen a crear un ambiente zen. Además, suelen estar realizados en maderas más oscuras como las que comentábamos en el punto anterior.

Divide con puertas corredizas
Si algo define los interiores japoneses son los paneles correderos para separar los espacios con la mínima interrupción visual. A falta de los tradicionales paneles shoji con papel washi traslúcido, puntos extra si usas unas puertas correderas que cuenten con paneles de cristal o metacrilato traslúcido blanco que dejen pasar la luz.

Añade un toque verde
Viste tus mesas y consolas escandinavas con arreglos florales altos y de pocos elementos, al estilo ikebana, composiciones sencillas de ramas secas de cerezo o plantas en verdes profundos como los bonsáis. El contacto con las naturaleza es primordial en un interior japonés. Introduce materiales ligeros como bambú en bandejas, vaciabolsillos.



Tatami
A la hora de vestir los suelos, recrea la textura pajiza de las esterillas tradicionales del tatami con una alfombra rústica de yute, mimbre o ratán en la que destaquen sus fibras al natural. En el mobiliario, opta por piezas bajas o canapés a ras de suelo.








































